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miércoles, 20 de enero de 2021

Un mitin cambio el curso de la serie

 Pedro G. Briceño

Santo Domingo, RD

Un mitin a puertas cerra­das realizado en el came­rino de las Aguilas pocos minutos después de su­cumbir 5-0 en el cuarto partido de la final se con­virtió en el detonante que hizo levantar a este con­junto del precipicio en que se encontraba y escri­biera la historia que hace apenas horas acaban de concretizar.

Esto a juicio de Angel Ovalles, quien aunque ba­talla con superar el Covid 19, es el feliz gerente gene­ral de las Aguilas y alcanza la corona en solo su segun­do año al frente de esta po­sición en el equipo.


Ovalles sostiene que cuando el club se vio ya sin mañana, los propios pelo­teros organizaron su en­cuentro, incluso sin la pre­sencia del dirigente Félix Fermín, ninguno de los de­más coaches y mucho me­nos el gerente.


El grupo liderado por Francisco Peña, Johan Ca­margo, Yunesky Maya, Rangel Ravelo, Juan Car­los Pérez, Juan Lagares, Jonathan Villar, Melky Ca­brera, Neftali Féliz entre otros, tuvieron palabras bien fuertes entre ellos mismos y decidieron ele­var su ritmo de juego, pues se encontraban en una si­tuación muy crítica, pero no era imposible ir en bus­ca del anhelado trofeo 22.


Es por esto que al pon­derar las claves para al­canzar este nuevo reto, Ovalles hace honor a tres palabras que a su juicio se convirtieron en las deter­minantes para el mismo, responsabilidad, motiva­ción y liderazgo.


“Estos jugadores se tran­caron solos en el camerino por un buen rato y todos externaron que aunque la situación era crítica no po­dían darse por vencidos, que era tiempo de levantar la cabeza y morir peleando como ha sido característi­ca de las Aguilas” señaló el gerente, integrante de la nueva camada de jóvenes ejecutivos que viene abrién­dose espacio en la Liga Do­minicana de Béisbol.


“Se dijeron cosas fuertes entre ellos, que había que mostrar el gran orgullo que por décadas simboliza a las Aguilas, que no era tiempo de arrodillarse, ni rendir­se, todo lo contrario había que morir en la pelea, en el terreno de juego”, expuso Ovalles, ya recuperándose del virus.


Su mayor logro

Observando la historia de grandes héroes como ejecu­tivos de las Aguilas, como Winston Llenas, Tito y su hi­jo Quilvio Hernández, Man­ny Acta, Félix Fermín, Tony Peña, Miguel Diloné, estos como dirigentes, Ovalles no lo piensa dos veces al seña­lar el del lunes como el ma­yor registro alcanzado a ni­vel del béisbol.


“Lo único más grande pa­ra mí ha sido el nacimien­to de mis hijos”, respondió el ejecutivo, refiriéndose a sus tres retoños, Angel Joel (8 años), Angel Miguel (2) y Angel Gabriel de apenas 8 meses.


“Esta corona represen­ta una gran bendición, un gran logro, nos esmeramos en este torneo tan difícil pa­ra tratar de conseguirla y gracias a Dios que lo logra­mos”, agrega.


Agradeció a su organiza­ción, los Cardenales de San Luis por el gran soporte que le brindaron facilitándole parte de su mejor talento de las Menores, como fueron los casos de Ravelo, quien jugó la campaña completa, John Nogowski, Edmundo Sosa entre otros.


Hablará con Canó, Lake, Mateo y Sirí

Aunque cuentan con el tiempo suficiente para festejar, Ovalles piensa en el próximo paso que le es­pera y es la Serie del Ca­ribe, evento que este año se celebrará en el estadio Teodoro Mariscal, de Ma­zatlán.


Un nombre atractivo co­mo el de Robinson Canó en­cabeza la lista de los prime­ros pretendientes, también Junior Lake, de las Estre­llas, Jorge Mateo, de los To­ros y tiene en carpeta a Jo­sé Siri, al menos de primera mano.


Ya Ovalles tiene en su po­der el contacto del estelar intermedista de los Mets, a quien llamará en las próxi­mas horas.


Canó le conviene conti­nuar jugando debido a la suspensión que tiene de MLB por todo el 2021.


Lake y Mateo son otros jugadores que Ovalles qui­siera tener en el equipo y también conversará con Sirí para ver su disposición.


Ayer se informó que tam­bién gestionará el permiso de los Cardenales de San Luis para que Carlos Mar­tínez registre al menos una apertura.


Dijo que esperan mante­ner intacta la misma rota­ción de pitcheo.


SEPA MÁS

Juárez, 3ero de México con H4

Tablazo

Él se unió a Saúl So­to con los Gigantes en 2009-10 y Sebastián Va­lle, con el Escogido en 2015-16 como los úni­cos nativos de México con jonrones en finales. Otros con Jesse Gutie­rrez y Jorge Cantú tam­bién lo hicieron, son mexicanos, pero nacie­ron en Estados Unidos.


Flojos en finales

Los cibaeños mejoraron a 138-127 en su historia en finales en 265 juegos para promedio de .521. el Licey es el de mejor récord con .549 (135-111); el Escogido cuen­ta con .516 (97-91) y los Toros justo para .500


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