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sábado, 7 de noviembre de 2020

Un James Bond inolvidable: No será el mejor, pero sí el más completo

 Rienzi Pared Pérez

Santo Domingo, RD

 “-My name is Bond.... James Bond”. Es una de las frases más famosas en la historia del cine sobre un personaje. Desde que se es­trenó su primera versión ti­tulada “El satánico Dr. No” (1962), la saga ha conse­guido una legión de segui­dores que se ha multiplica­do con el paso del tiempo.

Los productores que­rían siempre mostrar la vanguardia tecnológi­ca en sus cintas para que la imagen del protago­nista brillara con los tru­cos y juegos de la cámara, acompañado de una son­risa pícara y seductora pa­ra quedar como el gran  conquistador de la belle­za femenina. “Goldfinger” (1964) fue muy taquillera tanto por su guion como


 Tras  por su destaque técnico. Su tema musical ha deve­nido en una canción más pegajosa e impactante.


Su trama no es rebusca­da; James Bond recibe la misión de vigilar y captu­rar al villano Auric Gold­finger (Gert Frobe), quien contrabandea grandes can­tidades de oro y uno de sus grandes proyectos, es co­locar una bomba en Fort Knox para robarse todo el oro almacenado allí que se­ría la reserva Federal de los Estados Unidos. Esta ac­ción conllevaría a una he­catombe financiera mun­dial.


Goldfinger, siempre acompañado de su secuaz Oddjob, utiliza sus manos para asesinar y ha sido uno de los mejores villanos de la saga.


El filme muestra secuen­cias que impactaron al es­pectador de su tiempo. Fue aclamado en la taquilla y al­canzó la fama por ser una cinta muy celebrada en los años sesenta.


Como actor, Sean Con­nery pudo salir de ese en­casillado personaje para de­dicarse a actuaciones más preponderantes en la gran pantalla.


Aunque algunos historia­dores y cineastas colocan a Connery como el mejor Ja­mes Bond, lo importante es la consistencia en las en­tregas sobre este persona­je, convertido en uno de los entes referentes que más ha perdurado en el tiempo y más aclamado por genera­ciones.


Por lo tanto recomenda­mos esta película que mar­có un antes y un después, en la famosa dinastía de un personaje que ha perdura­do en el tiempo: Bond...Ja­mes Bond.


 CURIOSIDADES


 Tras los éxitos de “Agente 007 contra el Dr. No” (1962) y “Desde Rusia con amor” (1963), era lógico que los productores de la cinta trabajaran en la nueva entrega sobre James Bond. Sería en 1964 cuando llegó a los cines “James Bond contra Goldfinger”.


Para interpretar a Goldfinger; los productores querían a Orson Welles, pero como resultaba demasiado caro, se decidieron por el actor alemán Gert Fröbe tras verlo en “El cebo” (1958), donde daba vida a un asesino en serie.


La cinta fue temporalmente prohibida en Israel, debido a los nexos que tuvo Fröbe con el partido Nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial.


El estreno fue un auténtico exitazo. El público se aglomeró en la entrada de los cines por semanas enteras. La obra se creó con miras al mercado norteamericano, y tuvo una recaudación total, por encima de los US$120 millones de dólares, situándose como la película más taquillera de 1964. Su presupuesto fue tan solo de 3 millones de dólares.


La película obtuvo un Oscar a los mejores efectos de sonido, premio que recibió Norman Wanstall.


Las películas de “Agente 007 contra el Dr. No” y “Desde Rusia con amor” sentaron las bases, pero “James Bond contra Goldfinger”. Fue la que convirtió al personaje en súper agente secreto.


Algunas de las curiosidades fueron tomadas de la página de películasdeculto.blogspot.com

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