Etiquetas

jueves, 5 de noviembre de 2020

Podología: ¿Le han dolido los pies en la pandemia?

 MARTA QUÉLIZ

Santo Domingo, RD

Kilsy Mar­tínez no aguanta el dolor en los pies. Su queja constante por la fas­citis plantar que tiene y, que se le ha agudizado du­rante la pandemia que vi­ve el mundo por causa del Covid-19, dieron origen a esta historia. “A veces no sé dónde es que me due­le, pero la molestia se in­tensifica y es bastante in­cómodo”.


Aunque su caso faci­litó la idea, ella no es la única. Según el podólo­go Miguel Ortiz, duran­te la pandemia, en el país los casos han aumentado en un 30 por ciento. “Y lo digo por mi propia expe­riencia. De 50 a 75 casos semanales que yo atendía por dolor en los pies, en estos momentos han subi­do a 100 y 125 casos se­manales”.


Como especialista, tiene una explicación a esta al­ta incidencia. Lo atribuye a que en el confinamiento ha habido mucho sedentaris­mo, falta de ejercicio y so­bre todo, trabajos que im­plican estar mucho de pie. De ahí que son las mujeres las más afectadas.


“En estos momentos en que muchas mujeres pasan más tiempo en ca­sa, lo cual las ha llevado a realizar labores del ho­gar más intensas, por no tener la ayuda de las tra­bajadoras domésticas, al­gunas han presentado do­lores en sus pies. La causa es que por regular se po­nen descalzas o en calip­sos, y de verdad, esto es criminal para los pies”. Así lo asegura Ortiz.


Otra situación que se ha dado, tanto para ellas co­mo para los hombres, es la realización de extensas jor­nadas laborales que impli­can estar parados por mu­cho tiempo. A esto se le suma que a veces hasta tie­nen que comer de pie y ma­nejar mucho estrés. “Todo esto, además conlleva un aumento de peso, el cual fuerza sus pies a cargar con unas libras de más a las que no están acostumbrados”, sostiene.


El podólogo ofrece otros detalles. Las causas de fas­citis plantar, también están en la edad, siendo más co­mún entre las personas de 30 a 55 años. Se debe a un degaste de tejido adiposo de la facias plantar, además de formación de la estructu­ra del pie: pies planos y pie con arcos (pies cavus).


Dolor en las plantas de los pies

El doctor Miguel Ortiz di­ce que este tipo de dolor se produce cuando se infla­ma o irrita el tejido conecti­vo grueso o ligamento que une el talón con los dedos del pie. Al parecer es este el problema que tiene Kilsy. La explicación que da cuan­do habla de su molestia, lo diagnostica.


 El dolor en la planta de los pies se caracteriza por­que el síntoma número uno es un dolor punzante cerca del talón; más fre­cuente y peor en las maña­nas al levantarse o duran­te las noches o cuando la persona se levanta para ir al baño. “Es un dolor co­mo si nos estuvieran pun­chando con un clavo, pe­ro que luego de dar varios pasos, va desapareciendo lentamente, pero no del todo. Además, durante to­do el día nos mantiene en constante angustia y mo­lestia, ya que, si estamos sentados y nos paramos, nos duele y este dolor au­menta si pasamos todo el día parados trabajan­do”. Lo dice el doctor que durante la pandemia ha atendido muchos casos de esta naturaleza.


El tratamiento

Usar el calzado correcto, jamás estar descalzos en la casa, así como bajar de pe­so, pero cuando comience los ejercicios, además de buscar la evaluación del cardiólogo y el neumólo­go, es importante visitar al podólogo. Es este el espe­cialista que le indicará có­mo pisar, qué calzado usar, y sobre todo, le indicará los estudios y pruebas corres­pondientes para que usted se deshaga de esos proble­mas de fascitis que tanta molestia causa a su día a día. Entre esos estudios, Ortiz cita pedigrafía, eva­luación biomecánica, po­doreflexocospia y un podo­grama.


Cuando hay dolores por fascitis plantar, es necesario inyectarlos. “Eso sí, nunca con cortixonas o esteroides. También se indica un anal­gésico o antinflamatorio (vía oral), y una terapia de agua fría y caliente con los diferentes tipos de sales por cinco minutos y luego colo­carle un gel antinflamatorio a nivel local”, recomienda Ortiz, del Centro Dominica­no de Podología.


Refiere que también se usan terapias de plasmas, onda de choques y corrien­te; rayos ultravioletas e in­frarrojos, así como apara­tos para dormir y elongar (anchar) la fascia planta. Se pueden usar botellas de agua caliente, hacer roda­je con pelotas y rodillos de goma. Lo último a lo que se debe acudir es a la cirugía (fasciotomia).


Una advertencia que ha­ce el podólogo es que a to­da costa debe evitarse que la fascitis se combine con un espolón calcáneo óseo, que es un sobre hueso que sale en el talón, producto de la tanta tracción, presión y es­trés que hace la fascia sobre el hueso calcáneo.


“Nuestra recomendación es que cuando comiencen los dolores en los pies (fas­citis plantar) visite un po­dólogo, que es el especialis­ta indicado en estos casos, y no el traumatólogo ortope­da. Estos profesionales tie­nen otras facultades. No ha­cen plantillas ni estudio de biomecánica de pisada”, concluye Ortiz, esperando que Kilsy no sea de las equi­vocadas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario