Etiquetas

lunes, 17 de agosto de 2020

Abinader trazó puntos clave de su gestión en 48 minutos

 PAÚL MATHIASEN

Santo Domingo, RD

Sólo 48 minutos le tomó al flamante nuevo presidente dominicano, Luis Abinader, para delinear a grandes ras­gos parte de las metas de su Gobierno, enmarcándolas concretamente en temas de salud, educación, seguri­dad ciudadana, economía, seguridad social y lucha contra la corrupción.


Todo el tiempo concentra­do, de momento sereno, lue­go enérgico, y en un despes­tañar incontenible y firme en sus advertencias de ha­cer con trasparencia el tra­bajo o pagar las consecuen­cias, Abinader también lucía conciliador y proponente de la unidad para salvar al país del azote de la pandemia y empujar la dinámica econó­mica.


Ayer, domingo 16 de agosto, llegó el día esperado por Luis Abinader, quien ga­nó las elecciones presiden­ciales del pasado 5 de julio con más de un 52 por cien­to de la votación. Juró como presidente de la República y cumplió una promesa que hizo en vida a su padre, José Rafael Abinader.


La mañana transcurría de acuerdo al programa. Los diplomáticos, funcionarios, invitados especiales e inter­nacionales llegaban al Con­greso para presenciar el tras­paso de mando. Mientras, Abinader y su familia se pre­paraban para el gran día.


No fue hasta cerca de las 9:50, solo a diez minutos del horario establecido, cuan­do se suponía debía llegar al Congreso, que se observó a Abinader bajar de su edificio residencial, directo hacia el parqueo.


Mientras saludaba a los miembros de la prensa y ciu­dadanos que se agrupaban en las afueras de su residen­cia, Abinader subió a un ca­rro marca Tesla, color negro, que algunos comentan po­dría ser la nueva unidad pre­sidencial placa 01, color ne­gro, que opera con energía eléctrica. El Tesla es un auto­móvil eléctrico fabricado por Tesla Motors, que inició sus entregas hace ocho años en el mercado de Estados Uni­dos.


A las 10:00 de la maña­na, una enorme caravana de vehículos llegó al Con­greso. Mucha gente allí pen­só se trataba del nuevo presi­dente, por lo que periodistas y funcionarios que estaban a la entrada de la estructura se acercaron a la espera de su salida del vehículo. Lo que no esperaron fue que el hom­bre seguido por tanto movi­miento era Mike Pompeo, el Secretario de Estado de los Estados Unidos.


La espera continuó y a las 10:17 de la mañana Abina­der hacía su entrada triunfal. Se desmontó de su vehículo eléctrico, tomó de mano a su esposa, Raquel Arbaje, salu­dó a algunos funcionarios y legisladores y desfiló junto a ellos y la vicepresidenta, Ra­quel Peña, hasta ingresar al edificio del Congreso Nacio­nal.


Minutos después, Dani­lo Medina hizo su entrada al Congreso Nacional, en lo que fue su último acto públi­co como presidente de la Re­pública, antes de entregar la banda tricolor.


El proceso continuó en el Congreso, específicamen­te en el despacho de Eduar­do Estrella, nuevo presidente del Senado y de la Asamblea Nacional, a quien Medina le hizo entrega de la banda pre­sidencial y este, a su vez, se la traspasó a Abinader.


Tras esto, Danilo aban­donó la sede del Congreso y Abinader consumaría así su sueño de esta ante la Asam­blea Nacional proclamándo­se como el hombre a cargo de los destinos de la nación. Allí, Eduardo Estrella dijo las palabras introductorias y mi­nutos después llegó el mo­mento cumbre: La juramen­tación


Abinader, ya convertido en presidente de la Repúbli­ca, en sus primeras palabras impactó a la población que le escuchaba atentamente.


En sólo 48 minutos, el nuevo mandatario se mostró crítico contra la corrupción y despertaba la esperanza de una justicia independiente, como prometió durante su campaña.


No hay comentarios:

Publicar un comentario