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sábado, 25 de julio de 2020

La repatriación de capitales para superar crisis del Covid

VÍCTOR MANUEL GRIMALDI
Santo Domingo, RD
 He leído unas observacio­nes que ha h e c h o e l exgoberna­dor del Banco Central, Jo­sé Lois Malkún, sobre las dificultades que tendría el país para conseguir fi­nanciación internacional en esta coyuntura con se­rios problemas en la cuen­ta corriente de la balanza de transacciones interna­cionales este y el próximo año, y me atrevo a recor­dar lo que naciones de Eu­ropa han hecho en situa­ciones parecidas para su recuperación después de crisis profundas cuando no contaban con los fon­dos de que hoy disponen.

Hace tres meses, en abril 2020, viendo el panora­ma que se avecinaba por la crisis mundial de la pan­demia y sus consecuencias en el país, que plantee una salida al problema finan­ciero del sector externo de la economía dominicana.

Recordé que en 1980, hace ya cuarenta años, el país cabalgaba sobre una relativa situación de esta­bilidad monetaria, cam­biaria y fiscal, y habían transcurrido siete años des­de el traumático 1973.

El 1973 fue un año de ini­maginable ascenso de los precios del petróleo. Por primera vez desde la Se­gunda Guerra Mundial (1939-1945), el oro negro subía de precio.


En realidad desde 1971 los mercados internaciona­les mostraban alzas produc­to de las devaluaciones del dólar que había decretado el gobierno del presidente Richard Nixon.

En República Dominica­na, el Gobierno del presi­dente Joaquín Balaguer y el Banco Central dirigido por el doctor Diógenes Fernán­dez adoptaron en esa épo­ca las medidas correctas y el país salió de las precarieda­des coyunturales que gene­raba la inestabilidad inter­nacional.

Experiencias aleccionadoras:
Pero volvamos al 1980, cuando existía estabilidad relativa con nubarrones que se proyectaban a los años futuros inmediatos.

Como se vio después en­tre los años 1984-1985 y posteriormente entre 1990- 1992.

No olvidemos que en 1979 el país sufrió las con­secuencias traumáticas del huracán David y la tormen­ta Federico.

En todas esas crisis ante­riores siempre el factor in­ternacional, lo que los eco­nomistas denominan el choque externo, el elemen­

 to que no controlamos, es­tuvo siempre presente co­mo causa fundamental de la crisis económica.

Las crisis que ha sufrido la economía dominicana desde aquella época fueron superadas esencialmente con la aplicación de medi­das fiscales, monetarias y crediticias adecuadas para superar la coyuntura.

Sugerencias de Acciones Inmediatas:
Con el Covid-19 y sus efec­tos sanitarios estamos vi­viendo circunstancias inédi­tas. Nunca antes vistas.

Sin embargo, el pueblo, la nación, las mujeres y los hombres de la República Dominicana hemos salido airosos de la devastación del ciclón de San Zenón en 1930, de las invasiones ex­tranjeras y de los malos re­sultados de las guerras ci­viles y de nuestras estériles divisiones políticas y socia­les del pasado.

En tal virtud, es urgente que desde ya pensemos en iniciativas para poner a pro­ducir y a trabajar a todas las personas que habitan en el territorio de República Do­minicana, para cuando con Dios mediante concluya la cuarentena amparada en la situación de emergencia nacional propuesta por el Poder Ejecutivo, aprobada por el Congreso de Repúbli­ca y aceptada por la mayo­ría del pueblo dominicano.

Me permito sugerir algu­nas acciones que desde ya deberíamos pensar en im­plementar dadas las limi­taciones que les están im­poniendo al mundo las consecuencias económicas mundiales que ha desatado la pandemia del Covid-19 o coronavirus proveniente, como hasta ahora se ha sos­tenido, de un brote epidé­mico ocurrido en la ciudad de Wuhan en la provincia de Hubei, República Popu­lar China.

Mis sugerencias:
1.Emplazar a los políticos que desde el año 1980 has­ta la fecha se han enrique­cido lícita e ilícitamente, a poner sus “ahorros” a dis­posición del Gobierno y del Banco Central. Se les dará una amnistía y el Congreso Nacional mediante ley esta­blecerá los procedimientos.

2. Los empresarios que ha­yan expatriado capitales al exterior, serán incentiva­dos por ley del Congreso a transferirlos en préstamo al Banco Central de República Dominicana.

3. El Gobierno y todos los sectores nacionales, empre­sariales, políticos y socia­les, deben acordar un plan de rescate y desarrollo de la economía dominicana para el período 2020-2028.

Es indudable que la tarea de recuperar el ritmo de crecimiento y desarrollo de la economía dominicana requerirá que se tomen esas medidas heroicas.

El autor es periodista dominica­no, escritor, historiador, polí­tico, diplomático y consultor en temas sociológicos y económicos.

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