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martes, 9 de junio de 2020

¿Quién ‘chivateó’ la fiesta? se preguntan los vecinos

PAUL MATHIASEN
Santo Domingo, RD
La vivienda que fue objeto de un allanamiento el sá­bado último por el Minis­terio Público, tras la pre­sunta celebración allí de una fiesta, está ubicada en una zona donde no hay calles asfaltadas, el vecin­dario está muy perturba­do y no hay entes públicos que pudieran haber hecho la delación.

Bien adentro de Sabana Perdida, específicamente en Cerros del Paraíso, se en­cuentra la Hacienda Bárba­ra Celesnel, una residencia para alquiler y que funciona como lugar de reuniones so­ciales, fiestas, bodas y otras actividades. No obstante, se­gún comentaron los vecinos de la zona, “uno no se da cuenta cuando hay una ac­tividad”.

“Ahí cuando va gente nunca se escucha nada; a veces ponen algo de músi­ca, pero las pocas activida­des que hacen ahí nunca se siente”, explicó un veci­no.

Y es que la residencia abarca casi toda una man­zana y está resguarda­da por paredes de cemen­to y blocks, con una altura aproximada de tres metros y una puerta de metal que protege toda la entrada.

En una conversación de periodistas de este medio con una persona que se en­carga de “cuidar” la casa, pero que rehusó identificar­se, dijo que la propiedad, al tener un gran terreno, la piscina fue ubicada en un punto céntrico donde se concentra el sonido y evita salir a los alrededores de la zona.



Y especificó que la resi­dencia es utilizada, por lo general, por personas que la alquilan previamente, para organizar cualquier ti­po de actividades. La fiesta del sábado fue la primera que fue intervenida en ese recinto.

No quiso abundar
Al mencionar la fiesta, el hombre que resguarda la residencia limitó sus co­mentarios. Sin embargo, los vecinos ofrecieron más detalles sobre cómo se dio todo.

Varios vecinos en el fren­te a Hacienda Bárbara Ce­lesnel dijeron que la activi­dad del sábado comenzó ya pasado el toque de queda. Frente a las instalaciones se parquearon muchos ve­hículos, pero “todo estaba muy organizado”.

“No parecía que había una fiesta, porque había mucha organización. Ha­bía control en la puerta; las personas entraban y no se escuchaban sus voces y, en general, solo se escuchaba una música, pero en un to­no decente”, especificó uno de los vecinos.

Pero a pesar de que la fiesta solo era perceptible por algunos vecinos, cerca de las 9:00 de la noche ya toda la zona estaba rodeada de policías y fiscales.

En ese momento, de acuerdo al testimonio de varios moradores, las per­sonas que estaban en la fiesta intentaron escapar volándose las paredes que limitan la residencia, pero muchos fueron detenidos en el acto.

“Tu veías a la gente des­esperada volándose las pa­redes, pero la Policía había rodeado toda la propiedad y casi todos ellos fueron de­tenidos”, indicó otro mora­dor. Pero la pregunta que quedó en la cabeza de todos gira por saber cómo las au­toridades se enteraron de una fiesta casi impercepti­ble en una zona sin calles asfaltadas, vecinos pertur­bados y sin entes públicos que la “chivatearan”.

 70 DETENIDOS
Todos han sido multados
El castigo.
La fiesta celebrada el pasado sábado termi­nó con unas 70 perso­nas detenidas, según el Ministerio Público, y los participantes fueron sancionados con pago de multas de hasta 5 mil pesos y los organizado­res con multas de entre 25 mil a 50 mil pesos.




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