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miércoles, 10 de junio de 2020

El adiós a Pau Donés: “Si a ustedes le gusta vivir no pierdan tiempo y no tengan miedo, que esto vale mucho la pena”

Ramón Almánzar
Santo Domingo, RD
 A Pau Donés lo conocí en México, hace siete años. Es­taba lleno de vida y canciones. Lo recuer­do sencillo, sin complica­ciones, sin las ínfulas de un artista de moda. En sus con­ciertos no usaba llamativos recursos escénicos o distrac­ciones. La recompensa de los aplausos le llegaba por por sus canciones.

Su entrega, que los domi­nicanos recibieron muchas veces en Hard Rock Café y otros escenarios, estaba ba­sada en canciones e histo­rias alrededor de ellas, que ahora con su muerte, la ma­drugada de ayer, 9 de junio, quedan como legado para el cancionero del amor.

Quizás la más popular de sus historias es la de la flaca, la tremendísima mulata cu­bana que le regaló una pla­tónica noche de sexo en La Habana del verano caliente de 1995 cuando el líder del grupo Jarabe de Palo fue a grabar un video a esa isla.

Desde “La flaca”

“La flaca” fue su tema más popular y le abrió a es­te español las fronteras de América, aunque España siempre fue su casa, donde murió a los 53 años de edad por complicaciones de un cáncer de colon.


Desde 2015 la muerte rondaba su cuerpo, la lleva­ba puesta, escondida, pero él apostó por la vida. “Vivir es urgente” era su lema. Es­te gran adicto a la vida co­tidiana fue marcado por el suicidio de su madre, Núria Cirera, cuando él tenía 16 años de edad.

“A mí me gustaba vivir, cosa que a mi madre no”, expresó con naturalidad en una entrevista difundida por el canal de Youtube del periódico El Mundo.

Sin embargo, al morir su progenitora le dejó un men­saje que replicó siempre: “Si a ustedes les gusta vivir no pierdan tiempo y no tengan miedo, que esto vale mucho la pena”.

La suya fue a su manera. “Si soy quien soy, como soy y he llegado donde he lle­gado, y para mí haber lle­gado es haber llegado a vi­vir a mi manera y haciendo las cosas que me gustan, es gracias a ella (a su mamá), es una parte importante de ese aprendizaje”.

Su sencillez

Pau Donés se consideraba un tipo normal que no bus­caba la popularidad, pero que la encontró y la disfru­tó, como recordaba ayer la periodista Rosa Díaz en una nota de la agencia EFE.

Él no quiso vivir en Mia­mi ni tener un yate de lujo, sino que construyó una ca­rrera coherente desde su Cataluña natal y la masía que compró en el pueblo de su padre, Montanuy (Hues­ca), agrega EFE.

La pasión por la música fue su madre quien se la in­culcó. Ella era aficionada a los discos de vinilo y le re­galó una guitarra. Duran­te todos estos años habrá aplaudido a su hijo desde el rincón celestial.

 “La Flaca” no fue su úni­co éxito. También se co­nocen “El lado oscuro”, “Agua”, “Depende, “Grita”, “Bonito”, “Realidad o sue­ño”, “Me gusta cómo eres”, “Te miro y tiemblo”, “Duer­me conmigo” y “Déjame vivir”, canciones que des­bordan los límites del rock latino en medio del toque romántico de sus melodías.

Sostén familiar

Luego de morir su madre, se hizo cargo de sus tres hermanos pequeños. Es­ta realidad le llevó “a tener una adolescencia rebelde, una rebeldía que se incre­mentó con la dilexia y, se­gún él, una hiperactividad no diagnosticada. En su bio­grafía afirmó que le echa­ron hasta de seis colegios”, publicó el portal Lecturas.com.

Donés fue un niño dis­léxico, gamberro, feliz, que encontró en la música una terapia para su hiperactivi­dad, según contaba en su libro autobiográfico ‘50 pa­los... y sigo soñando’, que lanzó tras dos años retirado a causa de su enfermedad.

A pesar de que a la pren­sa rosa española no se le es­capa nadie, poco se sabe de su vida sentimental. La ma­dre de su hija Sara siempre optó por permanecer en el anonimato. En 2010 man­tuvo un romance con la mo­delo Eugenia Silva, publicó el portal de la revista Hola.

“He sido un novio nefas­to, pero un buen compañe­ro sí. Conservo relación con todas mis ex. Cuando me diagnosticaron el cáncer me llamaron o mandaron mensajitos. Eso es porque me quieren y yo a ellas, des­de luego”, reveló el artista a Toñi Moreno durante una entrevista en “Viva la vida”.

Hola siguió resaltando: “El gran amor de su vida fue su hija Sara, de 16 años, a la que se dedicó en cuerpo y alma sobre todos los últi­mos años de su vida y cuyo nombre llevaba tatuado en los nudillos de su mano iz­quierda y en los de la dere­cha, la palabra amor”.

Después del diagnósti­co de su enfermedad fatal, el cantante decidió retirar­se en agosto de 2018 para dedicarse a su hija: “Me voy, no quiero perderme la ado­lescencia de mi hija”.

Como una forma de des­pedida tuvo palabras para sus cercanos y seguidores: “Los quiero, y quiero dar las gracias por haberme dado la oportunidad de ser lo que soy y decirles que el tiempo que hemos compartido ha valido muchísimo la pena”. Y así lo siente la comunidad artística internacional.

 Juan Luis Guerra.

Juan Luis Guerra, Pavel Núñez, Roger Zayas y otros dominicanos lamentaron la muerte de Pau Donés. En Santo Domingo cantó varias veces. Covi Quinta­na cuando iniciaba le abrió uno de sus show.

“Recordando tu música y lo bonito de tu ser! Gracias y paz a familiares y ami­gos!”, escribió Juan Luis.

Alejandro Sanz.

“Pau, no se que decirle a tu familia. Porque a mi me cuesta contener las làgri­mas, me imagino a ell@s. Gracias por la luz que de­rramaste en tu corta pero preciosa vida y gracias por tu amistad. Un abrazo des­de el fondo de mi alma a tu familia. Descansa amigo”. De esa manera lo despidió el cantautor español Ale­jandro Sanz en Instagram.

Pablo Alborán.

“Querido Pau. Qué tristeza saber que te has ido. Siem­pre fuiste cariñoso conmi­go y no soltabas la sonrisa jamás. Buen viaje”, comen­tó ayer Pablo Alborán.

Por igual, sentimientos de solidaridad expresaron Melendi, Rosana, Laura Pausini, Alex Ubago, Manu Tenorio, Antonio Orozco...

Enrique Búnbury: “Murió, seguro, como vivió toda su vida: con una sonrisa”.

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