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viernes, 29 de mayo de 2020

Un día en la vida de Marisol Chalas, la piloto dominicana destacada en EEUU

Paul Mathiasen
Santo Domingo, RD
Calzada de su uniforme, con las condecoraciones que muestra su rango de teniente coronel, Marisol Chalas, la primera dominicana piloto en volar un helicóptero “Black Hawk”, no olvida sus raíces.

“Tengo tanto orgullo de ser dominicana y siempre le digo a las personas que tengan orgullo en lo que han logrado, pero nunca  se olviden de donde vienen y sean humilde”. 

Con apenas 9 años de años de vida, Marisol se trasladó desde Baní hacia los Estados Unidos con sus padres y hermanas, pero aun así siempre mantuvieron vigente las costumbres de su país de origen.

“Siempre mantenemos la cultura dominicana en la casa”, resalta Marisol, al tiempo que se la hace agua la boca al nombrar todo lo que sus padres le cocinaban. “Comíamos sancocho, mondongo, bacalao, arroz habichuela, carne y tostones, siempre en la casa. Y hasta este día, mami siempre me va a cocinar un sancocho o un mondogo y papi también me va a hacer lo mismo”, agrega. Pero lo que más extraña es el “bofe”.

Visitas al país


Más allá de que su labor dentro del ejército de los Estados Unidos es bastante exigente, Marisol se unas semanas al año para visitar su país de origen.

“Usualmente cuando voy me quedo con papi, porque el pasa tres semanas en Santo Domingo todos los años. Yo no puedo tomarme tres semanas, pero me quedo con él y trato de ir a ver a toda la familia”, comenta Marisol, quien añade que también visita su oriunda Baní y Barahona.

Pero lo que más disfruta de volver a su país de origen, es volver a sentir esa cálida bienvenida que le dan las sonrisas de las personas con las cuales se topa y la humildad de estas.

 “Yo creo que deberás lo que más disfruto es lo felices están las personas, siempre están felices, no importa que pase y la humildad. Creo que a veces a nosotros se nos olvida que es lo más importante y cuando voy a República Dominicana siempre hay alguien me ofrece una cerveza o comida. Lo simple que viven y la importancia que le dan a la familia y claro el ambiente las playas y el merengue”, destaca.

Dentro de ese último detalle, Marisol comenta que disfruta mucho bailar, principalmente los ritmos tropicales (merengue, salsa y bachata) y que, aunque no es lo normal en Estados Unidos, esta música ha tenido mucha aceptación.

“Me encanta bailar, pero no lo hago suficientemente, no es como Santo Domingo, pero si la cultura hispana en totalidad atrae a muchos, por eso hay muchos americanos que quieren bailar merengue, salsa, bachata. Creo que la música de nosotros, como es contenta, siempre atrae a la personas, pero sí, hay lugares para bailar, pero no tanto como allá”, explica.

Su vida en Estados Unidos

Reconocida por ser la primera dominicana en pilotar un helicóptero de guerra Black Hawk, Marisol pasa sus días ahora en plena cuarentena centrada casi únicamente en su trabajo, dada las medidas que limitan el contacto social.

“No he estado en cuarentena, trabajo todos los días. Yo trabajo para el Pentágono, pero si me ha afectado en la parte social. No estoy con las amistades, no salimos a comer, no podemos encontrarnos ni para ir a comer. Voy del trabajo a casa y a veces salgo a caminar con los perritos”, describe Marisol, al tiempo que agradece la compañía que le brindan sus cachorros.

“Vivo con mis dos perritos, Bella y Max, una hembra y varón. Los animales son buena compañía y más ahora que estamos en cuarentena y no está permitido salir o tener contacto con los demás”, resalta. Aunque no tiene esposo ni hijos, Marisol Chalas disfruta de sus amistades, sus cachorros y su trabajo.

Sueños

Marisol Chalas logro cumplir más sueños de los que alguna vez soñó, siendo una niña de 9 años proveniente de Baní. “No tenía la visión de ir a la universidad ni tampoco ser piloto, mi padres siempre querían de nosotros que trabajáramos duro y que no nos metiéramos en problemas, así que yo deberás no tenía intenciones de ir a la universidad, fue mi profesor de física que vio mi potencial”, comenta.

Es a partir de ahí, que ella sigue creciendo, entrenándose y estudiando, para alcanzar la posición que hoy posee, pero dice que aún tiene sueños por alcanzar.

“Soy bien dichosa, porque he alcanzado sueños que son muchos más de los que yo pensaba que una niña de Bani hubiera podido alcanzar, pero quisiera ser coronel y si se puede ser general”, admite Marisol, al tiempo que transmite un mensaje para todos aquellos que tienen un sueño.

“Espero que personas que tal vez tengan procedencias similares a las mía me puedan verme a mi y decir ‘yo puedo ser lo que ella es’, que sea un ejemplo. No dejes que tu pasado dicta tu futuro, Yo soy humana como ustedes, he tenido obstáculos pero no dejo que eso me dijo mi sueño”, resaltó.




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