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miércoles, 21 de marzo de 2018

Alcaldes tienen las manos atadas

Ramón Pérez Reyes
Santo Domingo
Los alcaldes de las cincos principales municipios de la zona fronteriza expresaron que están viviendo una situación insostenible “por la haitianización” de esos lugares, donde estos extranjeros consumen una gran parte del presupuesto de los cabildos.

Dicen además que tienen muchas dificultades para enfrentar los problemas de sus municipios debido al bajo presupuesto que reciben y a la falta de equipos o logística para solucionarlos.

Listín Diario quiso escuchar las opiniones de los gobiernos locales de  cinco municipios fronterizos: Elías, Piña, Dajabón, Monte Cristi, Pedernales y Jimaní. “Somos el muro de contención para la migración. Solo necesitamos oportunidades, que nos apoyen para que los dominicanos no tengan que emigrar a las ciudades”, expresó Miguel Cruz, alcalde de Dajabón en el “Desayuno de Listín Diario”, que fue conducido por su director, Miguel Franjul, y que contó con la participación de Manuel Corripio Alonso, presidente de la Editora Listín Diario. Para la solución de los pequeños problemas que a diario se registran en los municipios fronterizos han conformado comités, junto a sus iguales de poblaciones haitianas de la misma zona. Por eso antes de que conviertan en grandes problemas, como el ocurrido recientemente en Pedernales, los alcaldes de los dos países dialogan.

Los casos más comunes, refieren,  son los robos de motocicletas, reses o productos agrícolas y los que se producen entre pescadores en Montecristi y Pedernales.

Ilegales: el problema encima de Elías Piña

Para los alcaldes de la frontera el gran dolor de cabeza es la gran cantidad de haitianos ilegales que se encuentran en sus municipios, ya sea en el tránsito diario o de manera permanente.

Así lo  considera el acalde del municipio de Elías Piña, Israel Aquino Montero, quien aseguró además que esos extranjeros significan una gran carga para los presupuestos de los cabildos.

Considera que los ayuntamientos pueden ayudar a combatir con la inmigración ilegal si  reciben el apoyo del gobierno central.

“Los policías municipales pueden garantizar que no haya ilegales en sus territorios, porque conocen a todo el mundo, sobre todo en estos pueblos pequeños”, dijo el edil.

Refirió que casi todos los “campos” de la provincia Comendador están habitados por haitianos, con los problemas que eso deriva, debido a que se trata de una raza “con costumbres distintas”.

“Sin que se diga que se trate de un tema de xenofobia, ellos están depredando los recursos naturales de la zona”, dijo. Montero refiere que su comunidad es una de las más pobres del país, agravada además porque del 10%, como debería ser, su cabildo solo recibe el 2% del presupuesto. Dijo que con los bajos ingresos tiene que hacer frente a todos los problemas que genera una población de 30,000 habitantes, aumentada por la presencia de los haitianos ilegales

Expresó que cuentan con equipos pesados pero no los pueden utilizar por los enormes gastos que requieren, lo que agotaría el presupuesto.

Refiere que los jóvenes deben completar sus estudios universarios en San Juan, Baní y Santo Domingo por la falta de universidades. La falta de empleos hace que los jóvenes emigren, agrega,

Considera que la Ley 28-01 sobre Desarrollo e Incentivos Fronterizos ha sido un fiasco en la provincia Comendador.

Haitianos legales se van al turismo
Luis Méndez, alcalde de San Fernando de Monte Cristi, explicó que el principal problema que enfrentan es que la mayoría de los haitianos que se acogieron al Programa de Regularización de Extranjeros en esa zona, se ha mudado  a las áreas turísticas como Punta Cana, Bávaro o La Romana.

Al referir que su municipio es la  mayor zona productora de bananos y que, junto a la sal, es la principal fuente de producción, Méndez, refirió que de 14,000 haitianos que se acogieron al programa, en la zona solo quedan mil porque el resto migró después de haber obtenido documentos.

“Si no le ponemos un stop a eso, vamos a regularizar a todo Haití. Los productores gastamos tiempo y dinero regularizando nuestros trabajadores y después se fueron todos a otro lugar”, expresó Méndez.

Como solución propuso que en el carnet que se les expide en el momento de la regularización se especifique el tipo de trabajo que van a desempeñar, porque ahora “tenemos  el mismo problema: contratando haitianos ilegales porque de lo contrario no hay producción”.

El contrabando
Méndez reveló que Monte Cristi “es un mar abierto, donde se contrabandea de todo”, a través de la frontera marítima con Haití.

“A los alcaldes de la frontera deben darnos más apoyo. Que nos den equipos pesados”, manifestó.

Refiere que el municipio tiene asignado un presupuesto de 3.5 millones de pesos, que no alcanzan.

Recordó que el lugar fue declarado 1993 el V Polo Turistico del país, pero las inversiones y por lo tanto el desarrollo no ha llegado a pesar de todas las condiciones que tiene.

Por eso reclama la construcción de 74 kilómetros de carretera que lo unirían a Puerto Plata, en la continuación de la llamada  “Carretera del Atlántico.

Pide se mantenga a soldados en frontera
“Aunque los debemos tratar con respeto,  cada uno debe estar en su espacio”, dice el alcalde  del municipio Dajabón, Miguel Cruz, para referirse a lo que define como grave problema generado por la migración ilegal de ciudadanos haitianos.

En tal sentido propone que se incluya en la Ley General de Presupuesto del Estado los recursos para mantener los soldados y equipos logísticos enviados a la frontera por disposición del presidente Danilo Medina, y anunciado en su discurso de rendición de cuentas el pasado 27 de febrero.

Dice que en Dajabón no hay conflictos con los haitianos pero sí problemas generados, sobre todo por el mercado que cada lunes y viernes se realiza en esta ciudad y donde 2,210 puestos son de los extranjeros, significando el 72% del total.

“El gobierno  debe mantener el proyecto de los soldados, que no sea un operativo. Se han tranquilizado los problemas de robos y traslados hacia el otro lado”, dijo el edil de este municipio, que tiene una población estimada de 38,000 habitantes.

Al asegurar que las medidas tomadas están dando resultados porque hay menos haitianos ilegales, Cruz insiste en que se deben respaldar económicamente para que puedan durar.

Aunque los días oficiales de mercados son lunes y viernes, se prolonga  por cuatro días, generando 30 toneladas de basura para una ciudad donde no hay un vertedero, sino “un botadero”, asegura Cruz.

El mercado
En este lugar se realiza el mayor mercado fronterizo, con una produccion de 50 millones de pesos semanales  y por eso la Unión Europea  está construyendo un mercado binacional que aun no ha sido inaugurado. Será un circuito de dos zonas, explicó Cruz, quien aseguró que en Dajabón no hay conflictos ni actos de xenofobias, como a veces se denuncia.

Por eso refiere la importancia del Comité Binacional Fronterizo para recolver los pequeños problemas, donde también participan siete alcaldes de Haití.

“Si se pierde un motor o una vaca llamamos al otro lado y resolvemos, también en los problemas entre pescadores somos mediadores”, dijo al explicar que también involucran otras instituciones del Estado como Medio Ambiente y la Armada Dominicana.

Un vertedero
La falta de un vertedero, matadero, cementerio  y el acueducto, son sus principales preocupaciones.

Explicó que el actual vederdero o botadero está ubicado encima del acueducto, lo que significa un gran peligro.

Dijo que con el dinero que recibe, 3.5 millones de pesos cada mes, de los cuales 2.3 se utilizan en pago de nómina, y solo le quedan 500,000, no pueden construirlo, así como el matadero que ha quedado dentro de la ciudad, con su gran hedor. Para este último dijo que tienen ubicados unos terrenos y solo neecsitarían que el gobierno lo construya, así como  la cancha deportiva, ya que la actual está abandonada.

El hospital regional e internacional por la gran cantidad de haitianos que buscan servicios, data de 1940 y está deteriorado.

Temen un estallido en Pedernales
En Pedernales en cualquier momento se produce un estallido social producto  de la tensa situación que vive la población después que se “tirara a las calles” a reclamar la entrega a la justicia dominicana de tres haitianos que asesinaron a una pareja de esposos en una comunidad agrícola.

El temor fue expresado por el alcalde Luis Manuel Matos (Minguito), que dice que desde la semana pasada cuando la población le dio un ultimátum de 24 horas a los haitianos para abandonar ese territorio, no ha tenido descanso tratando de mantener la calma.

Señala que la población ha dado un compás de espera aguardando la decisión que tomarán los autoridades, aunque  considera que se está tardando mucho para cumplir con el reclamo de la entrega de al menos uno de los autores que fue apresado cuando trataba de vender en diez mil pesos la motocicleta de una de las víctimas en una comunidad haitiana.

Dijo que en igual situación se encuentra el vecino poblado de Anse au Pitre, que se “está muriendo de hambre”, debido a la prohibición del mercado binacional, única fuente de producción en el lugar y aseguró que del otro lado también quieren una rápida solución.

Reveló que el 75% de los haitianos que están en Pedernales son ilegales, sobre todo en la zona agrícola, donde hay escuelas donde casi todos los alumnos son de esa nacionalidad, como en el caso del paraje Peña Gómez, donde  25 de cada 30 estudiantes son haitianos.

“Hay un 95% por ciento de que el pueblo se lance  a las calles si no entregan ese preso”, dijo Matos al reconocer como acertada la decisión del presidente Danilo Medina y el Ministerio de las Fuerzas Armadas de enviar con rapidez tropas a ese lugar para recuperar la calma.

“Los familiares han mantenido una actitud pacífica, esperando y por eso los felicito”, agregó al referir que como antecedentes hay cuatro casos de asesinatos de dominnicanos por haitianos que huyen a su país y se quedan sin castigo

“El peligro sigue latente. Lo que pedimos es al Presidente o al canciller buscar un acuerdo para solucionar este caso”, expresó Matos.

Las consencuencias
Matos explicó que como consencuencia de la inactividad comercial, la zona franca del lugar amenaza con despedir a 550 trabajadores que tiene, ya que la mayor parte de sus ventas (ropas usadas) son a comerciantes haitianos que ahora están impedidos de entrar al país.

Dijo que quieren que la situación se normalice para beneficio de todos y llamó a la población  a bajar la tensión y esperar los resultados de los trámites que se están haciendo.

Indicó que como ayuntamiento se hacen cargo de todos los servicios que están en ese lugar y siempre ha sido así.

“Nosotros somos hasta los que enterramos a los haitianos cuando se mueren. Pues van y nos piden la caja y que los llevemos al cementerio”, explicó.

Reclamos
Pedernales reclamó una extensión universaria, ya que los estudianntes tienen que viajar 130 kilometros hacia Barahona para estudiar, por lo que la mayor parte no tiene recursos para hacerlo y “están vagando en el pueblo”.

El presupuesto municipal es de un millon 900 mil pesos para una población de 20,000 habitantes más los haitianos que cada día cruzan a buscar todo tipo de servicios y la gran cantidad de desperdicios que generan.

Al municipio le hace falta un acueducto de manera urgente, además de la reconstrucción del mercado y un matadero, de los cuales dicen tienen locales propios.

“No tenemos maquinarias,  ni un vehiculo pesado para mover nada , ni un tractor”, apuntó el edil.

Municipio de Jimaní está invadido
Adriana Peguero
Jimaní tiene la oleada de haitianos más grande registrada en la historia de ese municipio, al punto de estar prácticamente invadido, informó ayer su alcalde, Ramón Novas.

“Los haitianos copan nuestras escuelas y las iglesias, son ellos quienes dan servicio de motoconcho, operan el mercado municipal y binacional, tienen la calles repletas de vendedores ambulantes y estacionarios, mientras los niveles de delincuencia se incrementan a medida que su población crece en nuestro municipio”, informó el alcalde.

Novas manifestó que la situación es delicada en este municipio de la provincia Independencia, ya que no existe control en la frontera, porque los guardias que son asignados allí se confabulan con los haitianos luego de una semana de estar en esos puestos.

“Los haitianos entran a Jimaní con el pretexto de que participan en el mercado binacional, pero no vuelven a salir. Están los casos de los estudiantes de nuestras escuelas, los cuales llegan los lunes al municipio y regresan a su país el viernes”, agregó.

Informó que actualmente hay más de cinco mil haitianos conviviendo dentro del municipio, por lo cual las autoridades del hospital municipal tuvieron que limitar los horarios para atenderlos, solo los martes y los viernes.

Dijo que numerosas mujeres de los poblados cercanos utilizan el centro de salud de Jimaní para dar a luz a sus hijos, pero solo algunas regresan a su país.

“Los dominicanos que pueblan a Jimaní están agobiados y desesperados con la presencia de tantos haitianos, porque los han desplazado de toda forma de buscar su sustento diario y no hay seguridad”, expresó Novas.

Informó que los haitianos entran tanto al país por las zonas donde hay puestos de vigilancia, pero el mayor número lo hace cruzando en yola por el lago Azuei y a pie por el río Soleil,  Tierra Nueva, El Limón, Loma del Aguacate, Puerto Escondido, El Cacique, Ángel Felix, La Descubierta y Guayabal, por donde han hecho caminos que están a la vista de todos.

Explicó que una de las cosas que más le preocupa de esa migración son los niveles de inseguridad en la que vive su comunidad, por los atracos y las violaciones a niñas y mujeres.

“El caso más reciente fue que unos hombres haitianos penetraron a una vivienda a robar y luego de tomar todo lo de valor, violaron a las tres mujeres que allí viven. Pero no se trata de un caso aislado, tenemos frecuentes casos de violación que los implica directamente con sus familiares”, informó.

Novas explicó, sin embargo, que la población de haitianos en Jimaní se multiplica los lunes y los jueves con la realización del mercado binacional.

“Creo que el Estado debe enfrentar esa migración, pues hasta que los militares no dejen de coger cositas que ellos les dan, eso no va a parar”, dijo el alcalde.

Denunció que una de las prácticas que permite la entrada masiva de haitianos en la zona, son los atractivos alquileres de casuchas que son construidas en las afueras de la ciudad por los dueños de terreno, como forma de ganar dinero extra.

Precisó que esa situación es frecuente en Los Espartillos, Barrio La Q, Los Robles, entre otros.


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